Tras ser traicionada y morir, Renata vuelve a la noche anterior a una prueba mortal en la Academia de Lunargenta. Más astuta que sus enemigos, sobrevive al Bosque de Nébora, destapa la corrupción y se convierte en una reconocida comandante mientras sus rivales caen en desgracia. Renata rechaza sus súplicas de perdón, se aferra a sus convicciones y deja que afronten el destino que eligieron.