Óscar y Carmen, tras siete años de matrimonio, se divorcian. Pero su hijo Adrián los mantiene cerca, obligándolos a lidiar juntos con problemas familiares, emocionales y económicos. Carmen se independiza, Óscar reencuentra a su primer amor. Ambos redescubren su propio rumbo, construyendo una nueva vida para ellos y para Adrián.